En el desarrollo espiritual, hablamos del aura, cuyo significado es “soplido”, “aliento” o “aire”, como el campo de energía que rodea nuestro cuerpo. Muchas veces nos olvidamos o no nos damos cuenta de que tenemos esa segunda piel que nos protege. Esta es una piel en la que se reflejan nuestras energías y bloqueos y que protege nuestro sistema de circulación de energías, al igual que la piel física protege nuestros órganos internos. Se distribuye alrededor del cuerpo como un capullo de energía esférico o en forma de huevo y se puede percibir como colores, brillos, formas y densidades. 

Cuando nuestra piel esta sucia, la limpiamos entre otras cosas para prevenir enfermedades. El aura también debe limpiarse y restaurar su química natural, ya que entre otras cosas, combate ciertas enfermedades. Además, el aura es el límite entre el sistema energético personal y la energía del entorno, por lo que se encarga de recibir y enviar mensajes energéticos y comunicaciones sensoriales de nuestro sistema de energías hacia el exterior y viceversa.

Cuando te sientes sano, seguro de ti mismo, tranquilo y conectado a tierra, tu aura está limpia y saludable, con colores brillantes, vibraciones fuertes, tonos puros y un límite en forma de huevo, completo y suave. En cambio, cuando estás enfermo, deprimido, triste o inseguro de ti mismo, lo más probable es que los colores sean apagados, turbios y oscuros. Puede haber roturas o rasgaduras y la forma podría ser desigual y distorsionada.

Importancia de la conexión a tierra

Las distintas energías que existen en nuestro mundo, pueden coexistir y superponerse de una manera no destructiva por el mismo hecho que las frecuencias de radio y televisión conviven en el mismo espacio. 

Nuestro aura actúa como una segunda piel energética, una red de recepción y transmisión de energías sutiles. Cuando nos conectamos con el mundo, existe una interacción entre el exterior y nuestro campo áurico, por lo que somos capaces de intuir ciertas energías. Por un lado entrega mensajes de energía al sistema de chakras, que los traduce en actividad hormonal, nerviosa y celular en el cuerpo físico. Por otro lado, el aura tiende a reflejar pensamientos, sentimientos, actitudes e interacciones entre nosotros y nuestro entorno. 

Todas las enfermedades del cuerpo físico, emocional o mental se reflejan como perturbaciones en la energía áurica y en numerosas ocasiones, se registra en el aura al mismo tiempo o mucho antes de que se manifieste en el cuerpo o en la mente de una persona. 

Un aura limpia y conectada a tierra, nos permitirá percibir cuándo una energía externa es dirigida hacia nosotros, dándonos la opción de aceptarla o eliminarla y actuará como un pararrayos para las energías negativas o los pensamientos que ingresan en nuestro espacio. Pero es de vital importancia que estemos correctamente conectados a tierra. Esta cualidad, nos permite sanar y evitar el desequilibrio energético que puede venirnos del exterior y provocarnos desequilibrios. Con un aura sana y conectada a tierra, nos sentiremos más seguros y protegidos. 

En cambio, si no nos protege bien, es posible que seamos invadidos por energías no saludables de otras personas, o podríamos sentirnos que estamos siendo atacado verbalmente, cuando en verdad simplemente nos están transmitiendo información. Con un aura puesta a tierra, estas intrusiones indeseables serán detectadas en el borde exterior de tu aura y automáticamente serán expulsadas hacia la tierra. Con práctica, tu aura se convertirá en un sistema autónomo de protección .

Formación del Aura y sus capas

Nuestro aura se forma por la acción de la energía vital dentro de nuestro cuerpo. Esta fuerza vital se mueve por los chakras, por la anatomía física y por la sutil, irradiando energías en forma de campo áurico. Esto es similar al campo electromagnético que irradia un dispositivo eléctrico. 

"Toda la materia viva, desde una semilla hasta un ser humano, está rodeada y controlada por campos electrodinámicos." -HAROLD BURR

Esta acción electromagnética generada por de chakras, genera siete capas distintas de energía. Estas capas son como las de una matrioshka, la muñeca rusa que tiene varias capas que envuelven a las anteriores para formar un todo. Otra metáfora visual seria la cebolla, con un exterior liso y un interior cuidadosamente dispuesto de capas concéntricas. Las emisiones de energía de fuerza vital de los siete chakras principales crean las siete capas circulares o envolturas de su aura. También la podemos comparar con nuestra forma de vestir: única e individual.

Las siete capas del aura funcionan como sistemas de antenas que se relacionan con los siete chakras y el cuerpo físico a través de las glándulas endocrinas. Si hay una perturbación en una de las capas en particular, se manifestará una respuesta en el cuerpo físico y requerirá de una sanación y limpieza áurica para corregirla. Cuando la perturbación se origina en el cuerpo físico, se reflejará una respuesta en el aura. La capacidad de localizar tal perturbación en una capa particular del aura o en un área específica del cuerpo es una herramienta útil de diagnóstico y de curación en la práctica de la medicina energética. 

Las siete capas del aura

Las siete capas del aura están relacionadas con las energías de los siete chakras, con algunas diferencias y funciones adicionales. En esta sección, vamos a describir la función de cada capa áurica:

La primera capa áurica

Esta es la capa más cercana al cuerpo. Es la indicadora que muestra literalmente la fuerza vital que tenemos, indicadora también de la salud o de la enfermedad del cuerpo físico y de la necesidad de limpieza y sanación del aura. Cuando una persona no está conectada a tierra, esta capa se suele difuminar o no abrazar la piel. En las personas que están a punto de morir, esta capa suele verse de un color negro opaco, sin ningún patrón o movimiento. Por el contrario, cuando se ve azul brillante y de una forma completa, suele ser signo de destreza física y de vitalidad del sistema inmunológico.

La segunda capa del aura.

La segunda capa fluye alrededor de la primera. Esta es una manta y un reflejo de nuestra seguridad emocional y de una identidad sexual equilibrada. Nos envuelve para darnos una sensación de seguridad y bienestar. Cuando esta sana, nuestra relación con la sexualidad es armoniosa, lo que da equilibrio a la expresión sexual con los demás. 

Esta es la capa donde se muestran los sentimientos de atracción o rechazo hacia los demás. Cuando las personas están involucradas en relaciones emocionales o sexuales caóticas, esta capa aparece plagada de patrones de guijarros o líneas rasgadas que indican la necesidad de limpieza y curación del aura. En cambio, cuando esas relaciones son sanas, se ve como una capa radiante, uniforme, con un arco iris de colores agradables.  

La tercera capa del aura 

La relación que tenemos con nuestro entorno, con la sociedad en general y la expresión de nuestro poder personal, está reflejada en esta tercera capa. Si esta capa está débil, suele mostrar una interacción con el mundo débil o introvertida e indica la necesidad de sanación y limpieza. En cambio, si está sana, muestra una actitud clara y decidida sobre uno mismo en relación con nuestro mundo. Los artistas son claros representantes de que en esta capa del aura haya mucho movimiento.

La cuarta capa del aura 

Esta capa tiene una relación directa con nuestro corazón, con la humanidad, con las emociones que tenemos con nuestras relaciones principales como amigos, socios, compañeros de trabajo o mascotas. Muchas veces, las interacciones más recientes que tenemos con otros, se reflejan como colores vivos en esta capa. Una cuarta capa sana y desarrollada refleja una disposición compasiva y centrada en el corazón.

La quinta capa del aura.

La quinta capa del aura refleja la fuerza creativa y las habilidades de comunicación. La satisfacción o la decepción que podamos tener con las fuerzas creativas en la vida, se muestran en esta capa. Cuando una persona es feliz con su profesión, esta capa es plena y activa. Aquellos que tienen una ocupación aburrida y que no les satisface, esta capa esta llena de colores apagados y movimientos lentos de energía, por lo que necesitaran a menudo realizar limpiezas del aura. Los buenos oradores, mientras realizan sus presentaciones, tienen un arcoiris en esta capa. Por el contrario, las personas tímidas, tienen una capa bastante estrecha.

La sexta capa del campo del aura 

En esta capa se representa el desarrollo intuitivo y la inteligencia. Ademas, muestra el desarrollo de la capacidad de conexión con los reinos sutiles. Cuando en nuestra vida tenemos integrado el sentido místico, esta sexta capa es amplia y esta llena de luz. En cambio, si percibimos el mundo desde un punto de vista lineal y analítico, esta capa se mostrará con un patron quebradizo que indicará la necesidad de limpieza y curación del aura. Mientras un delincuente puede tener una sexta capa negra y arrugada, un maestro hindú puede tenerla de un color azul diamante. Una sexta capa saludable, apoya una mayor percepción intuitiva y respeto por la vida.

La séptima capa del aura 

Esta capa representa la espiritualidad, la conexión con lo Divino, sea lo que sea que eso signifique para ti. Los seres desarrollados o evolucionados espiritualmente, suelen irradian una luz y un brillo etéreo en esta capa. Esta, junto con la sexta capa, es lo que la mayoría de la gente ve alrededor de la cabeza y lo describe como un “halo de luz” o “corona de color”. La mayoría de los niños pequeños tienen la luz de este brillo espiritual desde el nacimiento, pero desafortunadamente disminuye con la inmersión en el mundo físico y mental e indica la necesidad de sanación y limpieza del aura. El brillo de tu aura y tu conexión con lo Divino se pueden cultivar y fortalecer llenando esta capa con tu luz espiritual. 

Sentir y leer el aura

A la hora de realizar una lectura del Aura, la energía del chakra más fuerte suele ser la capa dominante y las otras capas operan a un nivel más sutil. Por ejemplo, si alguien está enojado, se puede leer la mayor parte un aura roja. Si una persona está enferma, se puede ver el aura como opaca y gris.

Existe una manera de sentir el aura y es a través de sensaciones cuando acercamos las manos al cuerpo sin tocarlo. Normalmente, estas sensaciones son simétricas, suaves y uniformemente distribuidas por todo el cuerpo. Si existe una enfermedad o lesión, percibiremos una sensación distinta cerca de esa parte del cuerpo. Esta percepción puede experimentarse como calor, frío, hormigueo, atracción u otras sensaciones en las manos. Crea una práctica diaria escribiendo las sensaciones que podemos sentir al escanear y leer nuestra propia aura. Esto mejorará nuestro desarrollo intuitivo. 

Funcionalidades de nuestro campo áurico

Estamos rodeados de un flujo y reflujo de intercambio de energía con todos y todo lo que nos rodea. Todo organismo vivo nace, vive y muere en un mar de radiación electromagnética, y toda vida evoluciona en un entorno que consiste en energía electromagnética. Los campos magnéticos pulsantes de la tierra, el cosmos, las máquinas y los seres vivos afectan el campo de energía de nuestro aura y a la vez de nuestro cuerpo, mente y espíritu. Nuestro aura se relaciona con el mundo exterior de diferentes maneras:

Reflejo de nuestra salud

Nuestras capas del aura son una plantilla y una matriz de nuestra salud y enfermedad. Cuando consigues mantener tu aura en un estado de salud óptimo, podremos curar ciertas enfermedades antes de que se conviertan en un problema físico o psicológico. Ademas, las emociones disonantes pueden limpiarse y curarse de tu campo áurico antes de que absorbas sus efectos nocivos. De esta manera, trabajar con tu aura actúa como un sistema de alerta temprana.

Acumulador de energia

Otra función clave del aura es absorber y contener la energía. Imagina tu aura como un panel solar; cuando está cargada, suministra fuerza vital a través de todos nuestros sistemas; cuando se agotan, todos los sistemas funcionan por debajo de la salud normal o dejan de funcionar bien.

Mensajero de vibraciones

Nuestro aura es como una película impresa con una imagen producida por la luz y actúa como un sistema mensajero, muy parecido a una emisora. Podemos enviar y recibir energía, mensajes, pensamientos y emociones, como si fuera una bandeja de entrada de correo electrónico. Cuando nos llegan estos mensajes, nos pueden causar ciertas incomodidades como: voces en la cabeza, conversaciones mentales, sentirse abarrotado o encerrado, o una sensación de falta de espacio personal. Si adquirimos práctica en la lectura de estas fluctuaciones de energía entrantes y salientes del aura, podremos aprender a responder a estos mensajes.

Protección energética

El borde exterior de nuestro aura funciona como un límite emocional y de protección psíquica; es nuestra piel energética. Cuando estamos débiles, el mundo exterior penetra y se mezcla con mucha facilidad con nosotros, comprometiendo a nuestras energías. Lo mejor de esto es que el amor, la alegría y la felicidad del mundo, pueden fusionarse con tu propia energía e inspirarte o hacerte sentir mejor.

La importancia de la protección práctica en la vida diaria

Cuando nuestro aura esta llena de fuerza vital, los demás mostrarán respeto por nuestros límites. En cambio, si no disponemos de esta fuerza vital, puede existir un abuso físico, mental o emocional de cualquier tipo, real o imaginario; desde dentro de nosotros mismos o el entorno. A veces, nuestras intenciones positivas pueden verse desenfocadas y podemos encontrarnos desprotegidos y afectados por el caos del mundo o las malas intenciones de otras personas.

Con un escaneo de diagnóstico, podemos localizar y curar alteraciones en nuestro campo áurico. Debemos leerla y limpiarla en busca de patrones aberrantes: energías que no son nuestras y que se han adherido a nuestro campo áurico y están operando por debajo de nuestro nivel. 

Con intención y afirmación, podemos revivir rápidamente las cualidades protectoras de nuestro aura. No es necesario realizar una meditación para practicar el diagnóstico y la curación del aura. La limpieza del aura debe ser parte de la conciencia diaria. He aquí cómo limpiar su aura, creando un aura de protección positiva:

  1. Primero, visualiza como tu aura te rodea por completo. Sigue a tu intuición para ver como esta.
  2. A la vez que te ves como una luz, visualízate como estás unido desde la parte baja de la espalda con la tierra y desde la coronilla con el universo. 
  3. Vamos a escanearnos en busca de fugas en nuestro aura. Ve poco a poco. Intenta sentir y leer si el aura está llena alrededor de nuestro cuerpo y donde nos falta piel energética. Déjate llevar por tu intuición.
  4. Visualiza como reparas las zonas afectadas llenándolas con luz.
  5. No salgas de casa sin crear un capullo lleno de luz que te rodea. Visualízalo.

A medida que vayas realizando tu práctica de lectura del aura, te darás cuenta de que su funciónes mucho más que una simple protección. Con un aura sana y limpia, estás más presente y puedes apoyar más a los demás. Al mantener la integridad de tu aura, eres una ayuda para los demás, permitiéndoles experimentar la gama completa de sus propias emociones y reacciones sin interferencias ni juicios externos. Esta forma de operar en el mundo te permite mantener la integridad de tu propio espacio y honrarte a ti mismo y a los demás.

Toma un momento para leer y reflexionar sobre estas preguntas:

 Piensa en los momentos en los que hayas sentido o visto tu aura. ¿Cuáles fueron las sensaciones de la conciencia del aura en esos momentos?

 Piensa en los momentos en los que intuitivamente percibiste el aura de otra persona. ¿Cómo percibiste el aura, a través de la clarividencia, la intuición, el conocimiento u otro método?

+ ¿Quiénes intuyes que son las personas en tu vida con auras vibrantes y cómo te afectan estas personas? 

+ ¿Quién intuyes que tiene un aura débil y cómo le afecta a esa persona?

Reflexiona sobre las preguntas anteriores.